Juegos de jackpot

El jackpot o bote es uno de los incentivos más atractivos que acompaña a una amplia variedad de juegos, ya sean tragaperras, juegos de mesa o diferentes tipos de apuestas.

Hay dos tipos de jackpots, los fijos y los progresivos. Los primeros consisten en un valor o créditos determinados que permiten a los jugadores seguir jugando. Los segundos consisten en la suma de participaciones en el juego: cuantos más jugadores participen en él, más crece el valor del jackpot.

Jackpot en las tragaperras

Las tragaperras son un ejemplo típico de juegos con jackpot. Este bote se consigue a través de una combinación determinada, o a través de la combinación de diferentes máquinas compitiendo por un mismo jackpot. En este último caso, tanto la cuantía del jackpot como las opciones de un mayor número de jugadores crecen, además de introducir la competitividad entre ellos.

Jackpot en apuestas múltiples

En los juegos en los que se apuesta a una determinada cantidad de números, se realiza una apuesta principal en varios de ellos (5, 6, 7…), la cual se complementa con una apuesta secundaria sobre algunos números extra (1 o 2).

La complejidad de la combinación ganadora puede hacer que el primer premio quede desierto y el importe se acumule para la siguiente apuesta. De este modo el jackpot se incrementa hasta que alguien acierte.

Jackpot en juegos online

La cuantía del jackpot puede ser determinada por diferentes criterios, siendo algo habitual en el ámbito online donde intervienen generadores de números aleatorios. Esto se aplica especialmente a jackpots progresivos, en los que la cuantía se determina a través del valor de las apuestas, de la apuesta mínima, del nivel alcanzado por el jugador (si eres un usuario habitual o no) o por el tiempo que dura la sesión de juego.