Los casinos nacieron debido a la necesidad de dar cobijo a los apostadores cuando el juego se convirtió en una actividad ilegal. A lo largo del tiempo, su fama ha ido evolucionando, dejando atrás las connotaciones negativas hasta adquirir un halo de cierto glamur.

Los primeros juegos de apuestas surgieron cuando el hombre necesitaba pasar un rato divertido mientras ganaba un poco de dinero. Se tiene constancia de que los primeros juegos de azar surgieron en la antigua Grecia y que muchos soldados en épocas diferentes de la historia se divertían jugando mientras descansaban de la batalla.

Casinos Offline – juego palpable

En el mundo digital, todo lo que sea físico y palpable es offline. En los establecimientos de juegos offline se ofrecen juegos de mesa que, poco a poco, se han ido especializando e incluyendo otros juegos como la ruleta, el póquer, el blackjack, los dados, etc. Estos juegos tomaron el control de los establecimientos de ocio, los cuales a menudo estuvieron reservados a ciudadanos adinerados.

En algunos lugares solo se trataba de centros de reunión, pero en otros se convirtieron en verdaderas mecas del juego. Pruebas de ello son Las Vegas y Atlantic City en Estados Unidos, Macao en Asia y Montecarlo en Europa.

Casinos Online – libertad de elección

La actual era digital, gracias a las innovaciones en el campo de las nuevas tecnologías, tanto a nivel de hardware como software, ha permitido trasladar los casinos reales al mundo virtual. La legislación internacional ha evolucionado de la mano de los operadores online, salvaguardando los derechos de los usuarios.

Las limitaciones de los casinos físicos se han cumplimentado con la aparición de internet. Todas las variedades del póquer o de máquinas tragaperras tienen su espacio en los casinos online. Los jugadores pueden encontrar su juego favorito entre una oferta casi infinita.